El moderno y falso “don de lenguas”
El hablar en lenguas se ha convertido en una actividad famosa en muchas denominaciones. Algunos lo denominan “Glosolalia” que a su vez proviene del griego que significa “hablar en lenguas”. Pero el don de lenguas moderno dista diametralmente del panorama bíblico y apostólico. Un cuidadoso examen sobre el asunto y la naturaleza de las lenguas en el Nuevo Testamento, nos dejaría meridianamente claro como obraba el don de lenguas.
Promesa y cumplimiento sobre el futuro don de lenguas
En la comisión evangélica del evangelio de Marcos, en la cual Jesús les menciona a sus discípulos, se encuentra esta predicción:
“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas” (Mar. 16:17).
Por lo tanto, el don de hablar en lenguas fue predicho antes de que tuviera su justo cumplimiento en ocasión del pentecostés. Según nos dice Lucas en su libro de Hechos de los Apóstoles, vemos el cumplimiento exacto y la naturaleza del fenómeno sobrenatural:
“y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:3-4).
Tal como Jesús lo había predicho semanas antes, el Espíritu Santo descendería sobre ellos (el Consolador) y serían llenos completamente de la sabiduría del Espíritu. Luego también hablarían “nuevas lenguas”. Ahora bien, ¿Qué son “nuevas lenguas”? ¿Qué naturaleza tienen las “nuevas lenguas y el don de lenguas”?
Naturaleza de las lenguas
El mismo relato de Hechos nos comunica claramente la naturaleza de esas lenguas:
“Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios (Hechos 2: 5-11).
Es sumamente claro que estas glossa o lenguas (por eso surge el conocido término glosolalia, proveniente de la palabra griega para lengua) eran los idiomas conocidos por aquel entonces, de la cual se da una larga lista (medos, elamitas, etc.). Los apóstoles hablaban en su propia lengua natal pero por el poder del Espíritu Santo cada cual “les oía hablar en su propia lengua.” No existe evidencia alguna de que hablaron alguna otra lengua desconocida como suele hacerse hoy día. Ahora preguntamos, ¿es este el mismo fenómeno que ocurre en las diversas denominaciones? ¿Acaso hablan en su propia lengua y cada persona de diferentes razas y dialectos los entienden en su propio idioma? Es obvio que no, y por lo tanto tales lenguas son “de otra naturaleza”.
La carta a los Corintios y el don de lenguas
Pablo es el otro autor neotestamentario que trata con el tema de las lenguas. En la primera carta a los corintios Pablo nos dice:
“Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas (1 Cor. 12:28).
Aquí Pablo equipara los dones de la iglesia primitiva entre los cuales se encontraba el don de lenguas. Pero al parecer, existía cierta tensión en la iglesia de Corinto como vemos en los capítulos subsiguientes. El capítulo 14 muestra la tensión y problemas con respecto al don de lenguas manifestado en la iglesia de Corinto. Es evidente que ellos estaban tergiversando y abusando del don de lenguas. La Biblia nos dice:
“El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia. Yo desearía que todos vosotros hablarais en lenguas, pero más aún que profetizarais, porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación. Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en lenguas, ¿qué os aprovechará, si no os hablo con revelación, con conocimiento, con profecía o con doctrina? Ciertamente, las cosas inanimadas que producen sonidos, como la flauta o la cítara, si no dieran notas distintas, ¿cómo se sabría lo que se toca con la flauta o con la cítara? Y si la trompeta diera un sonido incierto, ¿quién se prepararía para la batalla? Así también vosotros, si por la lengua que habláis no dais palabra bien comprensible, ¿cómo se entenderá lo que decís?, porque sería como si hablarais al aire. Tantas clases de idiomas hay seguramente en el mundo, y ninguno de ellos carece de significado. Pero si yo ignoro el significado de las palabras, seré como un extranjero para el que habla, y el que habla será como un extranjero para mí” (1 Cor. 14: 4-11).
Podemos observar que el don de lenguas tenía las siguientes características:
- La persona que hablaba una “lengua extraña” se edificaba así mismo, es decir no es productivo para el bien de la iglesia.
- El don de lenguas es menor que el don de profecía (1 Cor. 14:5).
- Las lenguas tienen que tener un sonido certero, no un “sonido incierto”.
- Las lenguas debían ser “comprensibles”, de no ser así, “sería como si hablarais al aire”.
- Existían muchos idiomas en ese tiempo que tenían significado. De la misma manera el don de lenguas tenía que tener ciertas veces un “intérprete” que las explicara. De lo contrario sería como hablar a un “extranjero” o simplemente un “misterio” (1 Cor. 14:2).
- Las lenguas son “son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulo” (1 Cor. 14:22).
Estas características derrumban la afable prerrogativa moderna de hablar en lenguas desconocidas. La iglesia a los Corintios parecía ser un baluarte del don de lenguas, pero estaba llegando a convertirse en piedra de tropiezo y ese don estaba siendo desfigurado por su abuso. Es por eso que Pablo trata el tema de las lenguas en todo el capítulo 14.
El moderno don de lenguas
¿Qué podemos decir con respecto a lo visto bíblicamente? Que no existe armonía o congruencia entre el moderno don de lenguas y el panorama bíblico. Pero algo más interesante hay sobre ese “moderno don de lenguas”:
“Hoy día se repite la historia de Corinto en muchas congregaciones cristianas. El Espíritu Santo ha sido suplantado con una falsificación producida por el Espiritaco. Las lenguas extáticas ocupan el lugar central y no Cristo. Se escuchan frases como: “ABBA SHAMA’ LABA“, que según estudios realizados por este investigador, provienen del idioma Hebreo bíblico. La expresión anterior se traduce: “Padre desierto León rugiente“. El Padre en la Biblia es Dios, y a él se dirigen esos insultos. El desierto en la Biblia se asocia con el diablo igual que en la literatura rabínica y el diablo es el león rugiente (1 Pedro 5:8) y no Dios. Otra frase muy escuchada es: “ISHA BAZA ABBA SHATAH” y en Hebreo significa: “Mujer corta en pedazos al Padre y ponlo de lado.” ABBA SHAMA LA’ YA significa: “Padre desierto indecente (no decente, no decoroso). Puede corroborar estas palabras en el Léxico Hebreo-Inglés de Gesenio. Andrés Jackson Davis quien nació en el año 1826 en Nueva York, hablaba el idioma Hebreo en trance perfectamente. Él fue uno de los hombres más renombrados en el espiritismo en su época (Pedro A. Barbosa de la Torre. De la sombra del dogma a la luz de la razón, p. 129). Hemos podido constatar que muchas de esas frases extáticas de hoy provienen del idioma Hebreo (aunque los que las dicen las llaman lenguas angélicas) y son insultos contra Dios o frases sin sentido, propias del Espiritaco” (Montesinos, El mensaje de la Biblia).
Vemos que la tergiversación ha llegado a niveles extremos en muchas iglesias. El Espíritu Santo no se manifiesta en esa clase de “lenguas y glosolalia”.
Conclusión
El don de lenguas en tiempos apostólicos tenía por meta confirmar a los prematuros creyentes en el evangelio. Tales dones del Espíritu Santo han sido falsificados hoy día por prácticas anti-bíblicas en las cuales se manifiesta el “yo” antes que Cristo. Cada vez que observemos las manifestaciones de la “glosolalia” pregúntense así mismos: “¿Acaso el Espíritu Santo se manifiesta de esta forma? ¿Era este el don de lenguas que nos habla Hechos?
Por lo tanto la mejor conclusión que podemos tener, Pablo mismo no las dice claramente:
“Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe” (1 Cor. 13:1)
El hablar en lenguas se ha convertido en una actividad famosa en muchas denominaciones. Algunos lo denominan “Glosolalia” que a su vez proviene del griego que significa “hablar en lenguas”. Pero el don de lenguas moderno dista diametralmente del panorama bíblico y apostólico. Un cuidadoso examen sobre el asunto y la naturaleza de las lenguas en el Nuevo Testamento, nos dejaría meridianamente claro como obraba el don de lenguas.
Promesa y cumplimiento sobre el futuro don de lenguas
En la comisión evangélica del evangelio de Marcos, en la cual Jesús les menciona a sus discípulos, se encuentra esta predicción:
“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas” (Mar. 16:17).
Por lo tanto, el don de hablar en lenguas fue predicho antes de que tuviera su justo cumplimiento en ocasión del pentecostés. Según nos dice Lucas en su libro de Hechos de los Apóstoles, vemos el cumplimiento exacto y la naturaleza del fenómeno sobrenatural:
“y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:3-4).
Tal como Jesús lo había predicho semanas antes, el Espíritu Santo descendería sobre ellos (el Consolador) y serían llenos completamente de la sabiduría del Espíritu. Luego también hablarían “nuevas lenguas”. Ahora bien, ¿Qué son “nuevas lenguas”? ¿Qué naturaleza tienen las “nuevas lenguas y el don de lenguas”?
Naturaleza de las lenguas
El mismo relato de Hechos nos comunica claramente la naturaleza de esas lenguas:
“Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios (Hechos 2: 5-11).
Es sumamente claro que estas glossa o lenguas (por eso surge el conocido término glosolalia, proveniente de la palabra griega para lengua) eran los idiomas conocidos por aquel entonces, de la cual se da una larga lista (medos, elamitas, etc.). Los apóstoles hablaban en su propia lengua natal pero por el poder del Espíritu Santo cada cual “les oía hablar en su propia lengua.” No existe evidencia alguna de que hablaron alguna otra lengua desconocida como suele hacerse hoy día. Ahora preguntamos, ¿es este el mismo fenómeno que ocurre en las diversas denominaciones? ¿Acaso hablan en su propia lengua y cada persona de diferentes razas y dialectos los entienden en su propio idioma? Es obvio que no, y por lo tanto tales lenguas son “de otra naturaleza”.
La carta a los Corintios y el don de lenguas
Pablo es el otro autor neotestamentario que trata con el tema de las lenguas. En la primera carta a los corintios Pablo nos dice:
“Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas (1 Cor. 12:28).
Aquí Pablo equipara los dones de la iglesia primitiva entre los cuales se encontraba el don de lenguas. Pero al parecer, existía cierta tensión en la iglesia de Corinto como vemos en los capítulos subsiguientes. El capítulo 14 muestra la tensión y problemas con respecto al don de lenguas manifestado en la iglesia de Corinto. Es evidente que ellos estaban tergiversando y abusando del don de lenguas. La Biblia nos dice:
“El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia
Yo desearía que todos vosotros hablarais en lenguas, pero más aún que profetizarais, porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación. Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en lenguas, ¿qué os aprovechará, si no os hablo con revelación, con conocimiento, con profecía o con doctrina? Ciertamente, las cosas inanimadas que producen sonidos, como la flauta o la cítara, si no dieran notas distintas, ¿cómo se sabría lo que se toca con la flauta o con la cítara? Y si la trompeta diera un sonido incierto, ¿quién se prepararía para la batalla? Así también vosotros, si por la lengua que habláis no dais palabra bien comprensible, ¿cómo se entenderá lo que decís?, porque sería como si hablarais al aire. Tantas clases de idiomas hay seguramente en el mundo, y ninguno de ellos carece de significado. Pero si yo ignoro el significado de las palabras, seré como un extranjero para el que habla, y el que habla será como un extranjero para mí” (1 Cor. 14: 4-11).
Podemos observar que el don de lenguas tenía las siguientes características:
1. La persona que hablaba una “lengua extraña” se edificaba así mismo, es decir no es productivo para el bien de la iglesia.
2. El don de lenguas es menor que el don de profecía
3. Las lenguas tienen que tener un sonido certero, no unos un “sonido incierto”.
4. Las lenguas debían ser “comprensibles”, de no ser “sería como si hablarais al aire”.
5. Existían muchos idiomas en ese tiempo que tenían significado. De la misma manera el don de lenguas tenía que tener ciertas veces un “intérprete” que las explicara. De lo contrario sería como hablar a un “extranjero” o simplemente un “misterio” (1 Cor. 14:2).
6. Las lenguas son “son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulo” (1 Cor. 14:22).
Estas características derrumban la afable prerrogativa moderna de hablar en lenguas desconocidas. La iglesia a los Corintios parecía ser un baluarte del don de lenguas, pero estaba llegando a convertirse en piedra de tropiezo y ese don estaba siendo desfigurado por su abuso. Es por eso que Pablo trata el tema de las lenguas en todo el capítulo 14.
El moderno don de lenguas
¿Qué podemos decir con respecto a lo visto bíblicamente? Que no existe armonía no congruencia entre el moderno don de lenguas y el panorama bíblico. Pero algo más interesante hay sobre ese “moderno don de lenguas”:
“Hoy día se repite la historia de Corinto en muchas congregaciones cristianas. El Espíritu Santo ha sido suplantado con una falsificación producida por el Espiritaco. Las lenguas extáticas ocupan el lugar central y no Cristo. Se escuchan frases como: “ABBA SHAMA’ LABA“, que según estudios realizados por este investigador, provienen del idioma Hebreo bíblico. La expresión anterior se traduce: “Padre desierto León rugiente“. El Padre en la Biblia es Dios, y a él se dirigen esos insultos. El desierto en la Biblia se asocia con el diablo igual que en la literatura rabínica y el diablo es el león rugiente (1 Pedro 5:8) y no Dios. Otra frase muy escuchada es: “ISHA BAZA ABBA SHATAH” y en Hebreo significa: “Mujer corta en pedazos al Padre y ponlo de lado.” ABBA SHAMA LA’ YA significa: “Padre desierto indecente (no decente, no decoroso). Puede corroborar estas palabras en el Léxico Hebreo-Inglés de Gesenio. Andrés Jackson Davis quien nació en el año 1826 en Nueva York, hablaba el idioma Hebreo en trance perfectamente. Él fue uno de los hombres más renombrados en el espiritismo en su época (Pedro A. Barbosa de la Torre. De la sombra del dogma a la luz de la razón, p. 129). Hemos podido constatar que muchas de esas frases extáticas de hoy provienen del idioma Hebreo (aunque los que las dicen las llaman lenguas angélicas) y son insultos contra Dios o frases sin sentido, propias del Espiritaco” (Montesinos, El mensaje de la Biblia).
Vemos que la tergiversación ha llegado a niveles extremos en muchas iglesias. El Espíritu Santo no se manifiesta en esa clase de “lenguas y glosolalia”.
Conclusión
El don de lenguas en tiempos apostólicos tenía por meta confirmar a los prematuros creyentes en el evangelio. Tales donde del Espíritu Santo han sido falsificados hoy día por prácticas anti-bíblicas en las cuales se manifiesta el “yo” antes que Cristo. Cada vez que observemos las manifestaciones de la “glosolalia” pregúntense así mismos: “¿Acaso el Espíritu Santo se manifiesta de esta forma? ¿Era este el don de lenguas que nos habla Hechos?
Por lo tanto la mejor conclusión que podemos tener, Pablo mismo no las dice claramente:
“Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe” (1 Cor. 13:1)
Posted on April 7, 2010, in Preguntas y Respuestas and tagged Adventist, Adventista, Biblia, Blazing, Blazing Faith, don, Don de lenguas, Espiritaco, Faith, Iglesia Adventista, lenguas, Ministry, moderno don de lenguas. Bookmark the permalink. 7 Comments.





Buena pagina! Gracias
Necesito que me hablen de que significa si es bueno o malo hablar en lenguas
Saludos elaine
El don del Espíritu Santo no es pecado ni tiene nada malo en si mismo. Tal afirmacio seria una blasfemia. El pecado esta en el “moderno don de lenguas” el cual es una falsificación del verdadero y biblico. Lo que hoy se llama “hablar en lenguas” no tiene nada de biblico y por lo tanto constituye una burla al Espiritu Santo hablar “jeringonzas”. Eso si es un pecado. Espero haberte contestado.
Bendiciones
Hola, te daré mi experiencia personal referente al don de lenguas, que es un don que todavia esta vigente, el hecho de que se tenga la mmisma experencia con que se tuvo con los corintios en el primer siglo en algunas congregaciones de hoy no significa que no sea de Dios. El mismo apostol Pablo dijo “Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros” y las lenguas, como la profecia o la ciencia no iban a ser retiradas antes de que viniera lo que es perfecto (Cristo).Estoy consiente de que no es mayor que el amor, pero nada, ningun don es mayor que el amor. Cuando recibi el don de lenguas mas o menos ore asi antes de recibirlo : “Dios de Abraham de Isaac y de Jacob, Padre , quiero que Cristo entre en mi corazon me limpie de todo pecado y gobierne mi vida, que se siente en el trono de mi coraon y que sea el señor de mi vida,llename de tu Santo Espiritu en Cristo Jesus , Amen, Dime, esa oracion iba a ser contestada por e diablo??— quiero decirte que no solo fue una experiencia espiritual si no tambien emocional, porque?, porque senti una paz que jamas habia sentido, algo asi como cuando estas contento pero multiplicado muchas veces, o que acaso no podemos sentir?, somos seres compuestos de Alma, Espiritu y cuerpo y asi como Dios nos pide que le adoremos en cuerpo alma y espiritu, asi el corresponde dandonos la paz que puede reconfortar hasta nuestros huesos. Eso mi hermano, no lo da el diablo,debemos tener cuidado de no atribuirle al diablo la obra del Espiritu porque se puede caer en blasfemia y ese pecado no se perdona. Dios le bendiga mientras reflexiona.
Saludos cordiales Claudio;
Primeramente estamos de acuerdo que los dones espirituales no cesaron con la iglesia primitiva. Sin embargo hablando sobre el don de lenguas, estos tenían como principal objetivo confirmar y expandir los adeptos cristianos a grandes números. A gran diferencia con el “don de lenguas” que mencionas hoy día, es diametralmente diferente al de los apóstoles en el siglo I. Para eso, este artículo fue creado para contrastar la diferencia entre el verdadero de los apóstoles y el “falso moderno don de lenguas”. Eso no lo puedes negar.
Mencionas que orastes para pedir el don. ¿Puede ser contestada por el diablo? Claro que sí, el hecho de orar por cualquier cosa no santifica ni hace verdadera la afirmación de los sentimientos que sintamos.
Los sentimientos jamás deben mezclarse con la razón bíblica y no son indicativos de origen divino, más aún, los sentimientos opacan el verdadero origen muchas veces.
Espero que halla comprendido y si opta por defender este moderno “don de lenguas” puede hacerlo usando la Biblia Sola, y así comparar en que se “parecen” ambos dones. Para terminar:
¿Acaso cuando recibiste el don de lenguas hablastes en una lengua extranjera conocida? ¿Cuantos se convirtieron?
Bendiciones
EN LOS AMBIENTES DE LA RENOVACION CARISMATICA SE DA INSISTENTEMENTE ESTE SUPUESTO “DON” Y DESGRACIADAMENTE EN MUCHAS CONGREGACIONES CRISTIANAS SE PRACTICA.
CREO QUE LA PRIMER PARTE ES TENER DISCERNIMIENTO Y VER LO QUE PROVIENE DEL ESPIRITU SANTO.
HOY EN DIA LA GENTE BUSCA LO SENSACIONALISTA Y HASTA SE ATREVEN A DETERMINAR QUIEN ES SIERVO DE DIOS,UNICAMENTE POR CIERTOS CARISMAS Y NO POR LOS FRUTOS DEL EVANGELIO.
FELICIDADES POR ESTE ESTUDIO TAN CERTERO!
Wow! Excelente aportación Joelice! Es sumamente importante tener esto claro si verdaderamente deseamos alabar a Dios.