Las tres señales del Fin: Respuesta a objeciones
La siguiente crítica está cobrando popularidad en el sector de los detractores del adventismo. Nosotros como Adventistas del Sétimo Día sostenemos que los siguientes acontecimientos cumplen con las señales del fin profetizadas en la Biblia (Joel 2:31, Apoc.6:12, Mateo 24:39):
1. El terremoto de Lisboa –1 de Noviembre de 1755.
2. El Día Oscuro –19 de Mayo de 1780.
3. La caída de las estrellas –13 de Noviembre de 1833.
Críticas
- El terremoto de Lisboa no ha “sido el mas devastador en la historia”. Además, han ocurrido muchos terremotos con más cantidad de muertos y destrucción que el ocurrido en el 1755.
- El “supuesto día oscuro” de 1780, fue una ocurrencia normal de un incendio forestal combinado con un frente de tormenta en una pequeña sección del noreste de los Estados Unidos.
- La caída de estrellas ocurre cada 33 años, y se conoce como la “lluvia de Leónidas. La del 1833 fue no ha sido la “mas grande” (60,000 meteoros por hora). Fue superada por la de 1966 (150,000 meteoros por hora).
Respuesta:
1. Es cierto que el terremoto de Lisboa no ha sido el “más devastador”. Pero la manera de medir la “devastación” de un terremoto no es simplemente por la cantidad de muertos. Hay muchos factores como: daños a las propiedades, cantidad de territorio que cubre el terremoto, daños en términos económicos, tiempo que dura el sismo y otros. Por otro lado, este fue el terremoto que inició las “sismología moderna”, ya que conmovió a miles de personas e impulsó a personas a estudiar el fenómeno. Fuentes científicas han dicho que si se hubiera analizado con la tecnología moderna, este hubiera tenido una magnitud de 9 en la escala Ritcher.
“EL GRAN TERREMOTO ha sido identificado con el gran terremoto de Lisboa, ocurrido el 1º de noviembre de 1755. La historia lo registra como el terremoto más terrible, sobre todo por su extensión: a pesar de que su epicentro fue Lisboa, abarcó la mayor parte de Europa y el norte del África, cubriendo una extensión de por lo menos seis millones y medio de kilómetros cuadrados. “En un pueblo cercano a Marruecos y muy distante del epicentro todos los diez mil habitantes perdieron la vida; una ola descomunal barrió las costas de España y África” (Wade; 106).
“A pesar de que ha habido otros terremotos terribles en la tierra, y tal vez más catastróficos, el terremoto de Lisboa es considerado como la señal predicha en las profecías, fundamentalmente porque su extensión no tiene parangón en la historia. La “Enciclopedia Británica” (1945) señala que los efectos del temblor fueron sentidos desde Escocia hasta el Asia Menor y que el rasgo distintivo del terremoto de Lisboa fue la agitación de lagos y ríos de tierra adentro más allá del área afectada: Italia, Suiza, Gran Bretaña, Suecia y Noruega”.
2. La supuesta “evidencia” de que fue un incendio ha sido traída por varios meteorólogos modernos, en su afán por explicar los acontecimientos pasados por la “ciencia”. Pero también existe el otro lado de la moneda. No todos (profesionales y científicos) aceptan tal explicación. Además la crítica hace la aseveración de que fue presenciada en “una pequeña sección del noreste de los Estados Unidos”. Esto es totalmente falso. Hay testigos de Norteamérica, Europa y otras partes del mundo que presenciaron el mismo evento. ¿Un incendio forestal y sólo en una parte de Norteamérica? Muy improbable.
“Este día oscuro jamás fue explicado. Aunque se han ofrecido diversas teorías, ninguna de ellas resiste la prueba de la ciencia. Algunos piensan que se trataba de un simple eclipse de sol. Para tal efecto, el sol, la luna y la tierra deben ser una línea directa, siendo la luna entre los dos. Un estudio calculó la posición de los planetas en aquel día y el resultado fue: ECLIPSE IMPOSIBLE. Un verdadero eclipse dura un pequeño período, sin embargo esta oscuridad duró la mitad del día y la mitad de la noche también. Se extendió por toda Nueva Inglaterra y en la costa atlántica desde el sur hasta las regiones desconocidas del norte. Fue causa de gran alarma y perplejidad para muchos que creyeron que había venido el fin del mundo”.
Por cierto, en la noche de ese mismo día, se observó que la luna era “de sangre” como predecía la Biblia:

3. La caída de estrellas es conocida como “La lluvia de Leónidas”. Esta ocurre cada 33 años, y esto nos llevaría al 13 de noviembre de 1833. Según los registros de la NASA, los cuales son mucho más creíbles que los de fuentes “anti-adventistas”, dice como sigue:
Greatest Meteor Shower (Lluvia de meteorors más grande):
La lluvia de Leónidas en el 13 de noviembre de 1833, con una cantidad hasta 200,000 meteoros por hora. Los testigos dicen que los meteoros “caían como copos de nieve”, mientras muchos pensaban que el mundo llegaba a su fin (Universal Records, pg.292, Atlas of the Universe, Mark A. Garlik)
Esta cita de la NASA convierte en una falsedad la acusación hacia la lluvia de estrellas. La fuente citada por los críticos no es verdadera, y comparada con los archivos de la NASA, esta fue tres veces más grande. Por lo tanto, la acusación queda totalmente refutada

Para ver el video de estas respuestas puedes entrar a nuestra sección de Videos:
http://blazingfaith.wordpress.com/videos/
Posted on December 6, 2009, in Temas Doctrinales and tagged Adventist, Adventista, Armagedon, Biblia, Blazing, Blazing Faith, Faith, Fin, Fin del tiempo, Iglesia Adventista, lluvia de estrellas, Ministry, Señales, Señales del fin, terremoto, Tiempo. Bookmark the permalink. 2 Comments.





En Mate 24:39 dise, “y no comprendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos; así será la venida[b] del Hijo del Hombre.” No veo la coneccion a ningunos de estos eventos.
Mat 24:29 “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas”.
Hechos 2:20 “El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, Antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto”
Apoc. 6:12 Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre;
Yo si veo conexciones con esos eventos y los versos arriba citados en la Biblia. Lo importante no es el evento en sí, sino la fecha en los cuales ocurrieron, poco antes y poco después del tiempo del fin en 1798.